Intercambio de experiencia internacional en urbanismo.
Las ciudades deben ser planeadas pensando en elevar la calidad de vida de los habitantes, proporcionando a la ciudadanía las facilidades para que se desarrolle y promoviendo su felicidad, señaló el reconocido urbanista y ex alcalde de Bogotá, Colombia, Dr. Enrique Peñalosa Londoño.
Invitado por el Ayuntamiento de Culiacán, a través del IMPLAN, Homex y La Ola Verde, el Dr. Enrique Peñalosa estuvo en Culiacán compartiendo su experiencia internacional en urbanismo en la Conferencia Magistral “Movilidad, Espacios Públicos y Ciudad Sustentable”.
En su discurso, el Dr. Peñalosa aseguró que para hacer de Culiacán una mejor ciudad no es necesario construir más vialidades, pues esto sólo provocará más problemas de tránsito vehicular porque los automóviles tendrán que recorrer distancias cada vez mayores aumentando también la contaminación.
“Al principio, las ciudades eran construidas pensando siempre en las personas, pues no había automóviles, pero con el tiempo esto fue cambiando, hasta que en el siglo XX se tomó un rumbo totalmente equivocado privilegiando el uso de los automóviles antes de pensar en el peatón; el día de hoy, la mayoría de las grandes ciudades ya están corrigiendo esto, invirtiendo más en espacios para la gente y en transporte público”, aseguró Peñalosa.
En todas las ciudades debe haber espacios que fomenten la convivencia de las personas para que la gente disfrute su ciudad, donde prefieran estar en la calle y no en el centro comercial, por lo que es necesario construir espacios peatonales aptos para ello, como banquetas más anchas, con rampas que faciliten la movilidad a personas con capacidades diferentes, centros culturales, plazas públicas, parques infantiles y áreas deportivas.
Explicó que es necesario “compactar” la ciudad; las ciudades con una alta densidad de población, por el orden de los 140 habitantes por hectárea, son las que logran aprovechar mayormente la infraestructura y los servicios públicos, y en Culiacán, la densidad de población promedio es apenas de 52 habitantes por hectárea. “Una ciudad con pocos habitantes por hectárea, que se extiende, es desastrosa porque genera altos consumos de combustible, cambio climático y contribuye al calentamiento global, lo que se debe promover es una ciudad donde la gente camine, se movilice en transporte público y en bicicleta”, dijo el urbanista colombiano.
Además, señaló que en una ciudad con baja densidad de población es muy difícil contar con un transporte público de calidad, de alta frecuencia y a un bajo costo porque se tienen que recorrer distancias muy grandes generando altos costos de operación, redundando en tarifas más elevadas para los usuarios.
Peñalosa resaltó el hecho de que Culiacán cuente con tres hermosos ríos que crucen por el centro de la ciudad y señaló que se tienen las condiciones necesarias para convertirlos en un gran parque lineal de clase mundial, con ciclovías para realizar paseos en bicicleta en un ambiente natural y que además faciliten la movilidad de las personas.
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