Archivos para: Enero 2010
Ciudades creativas y economía simbólica (I)
¿Qué tienen en común dos noticias recientes: la inauguración del edificio más alto del mundo en Dubai con la declaración de intenciones de Barcelona de optar por la organización de los JJOO de invierno de 2022? A priori, poco o nada más allá del interés de dos ciudades por incrementar su ya de por sí amplia proyección internacional.
Pero este interés, de acuerdo con una reciente investigación de la doctora Montserrat Pallarés, de la Facultad de Geografía de la Universidad Autónoma de Barcelona, representa un ejemplo de cómo el modelo económico que adoptan determinadas ciudades (o, en realidad, el que tratan de adoptar la gran mayoría de las metrópolis mundiales) tiene unas características específicas forjadas durante la última década del siglo XX y progresivamente difundidas a lo largo y ancho del planeta en lo que llevamos del XXI: es la denominada “economía simbólica”.

El término “economía simbólica”, que tiene su raíz en la idea de capital simbólico del sociólogo francés Pierre Bourdieu, encuentra su definición aplicada en el análisis urbano en los trabajos de la también socióloga, estadounidense en este caso, Sharon Zukin que, en su libro Las culturas de las ciudades (The cultures of cities; 1995) nos habla del “proceso de producir de forma consciente espacios como símbolos y como lugares de la ciudad y de la cultura”.
Una historia de excrementos
¿Cuál es el mayor hito médico de los últimos doscientos años? Para la mayoría de expertos, no es la penicilina, ni la anestesia, ni la píldora anticonceptiva: es el saneamiento.
¿Cuál es uno de los factores clave que ha permitido el desarrollo urbano? Contar con un sistema de saneamiento que permite a la gente vivir compartiendo un espacio reducido sin tener que compartir también sus excrementos y los problemas que se derivan de ellos.
No se trata, ciertamente, del tema “estrella” en las campañas electorales; ni siquiera suele ser uno de los aspectos fundamentales en los planes estratégicos, a pesar de que nuestra salud depende, en gran medida, de ellos: los sistemas de saneamiento.

Este es, en cambio, el tema al que la periodista británica Rose George ha dedicado su libro La mayor necesidad. Un paseo por las cloacas del mundo, en el que nos abre los ojos sobre una realidad que muchas veces transcurre inadvertida para nosotros, pero que es un quebradero de cabeza (y de salud) cotidiano para miles de millones de personas. Ghandi, por ejemplo, consideraba el saneamiento era más importante que la independencia.






