Planificación vs. intuición
En el chat que hemos realizado hoy en el marco del Programa de Especialización en PEU, dedicado a analizar la herramienta virtual Strateg@, se ha producido un debate acerca de las condiciones más o menos innatas hacia la estrategia, así como la aplicación del pensamiento estratégico en la vida cotidiana.
Mientras muchas de las personas participantes consideraban que, en efecto, utilizamos frecuentemente el pensamiento estratégico a la hora de tomar decisiones cotidianas, nos encontramos con corrientes de pensamiento que otorgan a la intuición o al instinto, por ejemplo, el dominio de nuestro comportamiento.
Es un debate muy interesante, pero que va más allá (de momento) de lo que nos planteamos en el curso. No obstante, hemos creído oportuno aprovechar su aparición en el marco del curso para ofrecerles el siguiente vídeo en el que Gerd Gigerenzer, autor del libro Decisiones Instintivas, habla sobre este apasionante tema:
La pregunta aquí sería: ¿todo esto, que aquí se nos muestra claramente aplicable en las decisiones individuales, serviría también para las decisiones colectivas, como las que pretendemos resolver mediante la planificación?
Sostenibilidad, espacio público y justicia ambiental en los suburbios
Cuando hablamos de planificación concurrente, tema que será tratado en el próximo módulo del Programa de Especialización en Planificación Estratégica Urbana de CIDEU, nos referimos tanto a la necesidad de conciliar las estrategias de las diferentes escalas de gobierno que inciden en una ciudad o territorio como a la utilización de un enfoque que, a grandes rasgos, integre los aspectos territoriales/urbanísticos con la matriz ambiental, los recursos al servicio del desarrollo económico y la equidad social.
Es ésta una ecuación difícil de cuadrar en la práctica, máxime cuando las formulaciones habituales del planeamiento (no estratégico, pero a veces también del estratégico) urbano tampoco han sido pródigas a la hora de contemplarla en la teoría.

Sin embargo, es cierto que cada vez más se está incorporando esta visión a la planificación estratégica, conformando uno de los ejes principales de los que denominamos planes estratégicos de segunda generación.
Afortunadamente, en ocasiones allí donde no llega la visión del planificador se encuentra la comunidad para actuar. Tal es el caso del ejemplo que nos relata en el siguiente vídeo Majora Carter, activista por la justicia ambiental en el barrio neoyorquino de South Bronx. Merece la pena seguir su relato (existe la posibilidad de subtitulación al castellano en los controles que aparecen bajo el visor), puesto que constituye un verdadero tratado sobre cómo puede afrontarse en la práctica el reto de la concurrencia.
La noche también es para las ciudades
La actividad nocturna de las ciudades suele ser uno de los aspectos que más suele destacarse para reflejar su mayor o menor vitalidad. No se trata, sin embargo, de un ámbito que suela concitar una atención especial, más allá de la relación evidente con el desarrollo las actividades de ocio, en el marco de los planes estratégicos urbanos. No obstante, es evidente que resulta de gran importancia cuestionarse qué sucede en la ciudad por la noche: qué usos se da a los espacios públicos y privados, qué actividades emergen y qué actividades cesan con su llegada, cómo hace cambiar el metabolismo urbano...

Cuando observamos una ciudad de noche, y especialmente si lo hacemos desde las alturas, parece que la actividad se multiplica. El efecto de las luces da un mayor protagonismo a los ejes viarios y realza la silueta de los edificios más altos. También surgen lugares sumidos en la oscuridad total que parecen libres de urbanización, pero que a veces, observándolos de día, nos descubren infraestructuras esenciales o espacios llenos de actividad.












