De cisnes y terremotos
En el siglo XVIII (algunas fuentes dicen que no fue hasta 1967) se descubrió en Australia la existencia de cisnes negros, algo que causó un gran impacto puesto que el cisne siempre se había asociado con el color blanco, que era el color de todos los cisnes que se conocían hasta el momento. La idea de un cisne negro se había utilizado incluso como recurso metafórico de lo extraño e improbable en diferentes expresiones artísticas antes de constatar que efectivamente dicha especie existía en realidad.
Años más tarde, en 2007, el financiero Nassim Nicholas Taleb publicó el libro The Black Swann: The Impact of the Highly Improbable (El cisne negro: el impacto de lo altamente improbable). En él, Taleb definía un "cisne negro" como un suceso raro, de gran impacto, improbable y de consecuencias imprevisibles y argumentaba que este tipo de sucesos son los que determinan el devenir de la historia.

En los últimos días, se puede considerar que Europa ha presenciado la aparición de uno de estos cisnes negros: la enorme nube de ceniza causada por la erupción de volcán Eyjafjalla ha puesto en jaque el sistema de comunicaciones aéreas europeas (y por tanto buena parte de las mundiales) y con él, las ya de por sí debilitadas economías de muchos países que, en el mejor de los casos, iniciaban el camino de la recuperación tras la crisis financiera iniciada precisamente en 2007, el año de la publicación del libro de Taleb.
Es evidente que los avances científicos y tecnológicos proporcionan a la Humanidad instrumentos para predecir, y en cierta medida controlar, la aparición de este tipo de sucesos en casos como los fenómenos naturales, que dejan así de poder ser catalogados como cisnes negros (aunque en el caso del volcán se predijo la erupción, pero no el efecto de su interacción con el hielo y la consiguiente formación de una nube de tales características). Sin embargo, sabemos que incluso con la capacidad de predecir no siempre podemos evitar las consecuencias catastróficas que algunas veces acarrean.
Dos proyectos de creatividad
En este artículo recogemos dos aportaciones que nos vienen de Argentina, de la mano de un amigo y una amiga del blog y que guardan clara relación con los temas de innovación y creatividad.
La primera nos la proporciona Enrique Avogadro, Director General de Industrias Creativas y Comercio Exterior y Director del Centro Metropolitano de Diseño de Buenos Aires, quien a partir de un comentario en el artículo anterior nos llamó la atención sobre el programa Inclusión Creativa que se desarrolla en dicha ciudad.
Inclusión Creativa es un programa promotor de la creatividad que apunta:
1. a la integración del Centro Metropolitano de Diseño en su entorno comunitario;
2. a la democratización de los saberes y contenidos que forman parte de las Industrias Creativas.
Este programa parte del planteamiento de que la creatividad nos permite acercarnos de una manera distinta a algo que ya conocemos o animarnos a descubrir cosas distintas. Es ingenio, innovación y ganas de aprender. Todo esto es imprescindible si queremos contribuir a mejorar la sociedad en la que vivimos.
A través del proyecto se bucea en aquellas experiencias creativas que logran agregarle una nueva dimensión al trabajo de inclusión social, a través de la realización de talleres en los que la participación abierta a todos, en especial a los niños, es la principal protagonista.
Innovación y creatividad en la ciudad: hacia el XVIII Congreso de CIDEU
Los conceptos de innovación y creatividad se han situado en la agenda del planeamiento estratégico urbano con mucha fuerza en los últimos años, como consecuencia de la asunción del paradigma de la economía del conocimiento como motor del desarrollo de las ciudades. Por este motivo, hemos dedicado varios artículos de este blog a ellos y, lo que es más importante, CIDEU dedica su XVIII Congreso a estas temáticas y convoca a las ciudades miembro de la red a debatir en sus respectivas subredes sobre ellas e intercambiar experiencias en forma de proyectos de cara a su posterior presentación en el marco de este evento, que se celebrará los días 28, 29 y 30 de julio en Belo Horizonte.
Sirva este artículo para recapitular algunas de las cuestiones clave del debate sobre la cuestión de cara a “calentar motores” con vistas a dicho Congreso.

Cuando se habla de creatividad e innovación lo primero que hay que tener en cuenta es que no estamos hablando necesariamente de la ciudad del futuro o, al menos, de una idea futurista de la ciudad, de un mundo en el que todo está condicionado por la tecnología y en el que las cosas funcionan de manera muy diferente a la actual. Estamos hablando de la activación de unos intangibles que, a partir del desarrollo del talento de las personas (y de las organizaciones) confieren a las ciudades la capacidad de hacer frente a los retos que se les presentan para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos/as. Y en la puesta en valor de ese intangible intervienen, por supuesto, las tecnologías o el diseño, pero también la imaginación e incluso muchas veces la intuición, individual y colectiva.












